Aprendizaje: cómo lograr experiencias que sean gratificantes para que los hijos puedan aprender mejor

aprendizaje_experiencias_gratificantes_hijos_puerto_crianzaLa Licenciada en Psicopedagogía María Tresca, autora del libro «Enseñar a estudiar a niños y adolescentes. Cómo desarrollar estrategias y hábitos para el aprendizaje«, habla sobre la importancia del rol de los padres para estimular, ayudar positivamente y dar autonomía a los hijos para que aprendan mejor.

“La experiencia de que a uno no le sale lo que le piden, que no puede hacerlo bien, es sumamente frustrante, desalentadora y favorece la construcción de un bajo autoconcepto. En cambio, la sensación de autonomía, la experiencia de que uno puede hacer algo por sí mismo sin la ayuda o asistencia de un adulto, es sumamente positiva para el desarrollo de la autoestima, motiva al trabajo y da mucha satisfacción”, explica Tresca

Por lo cual, la tarea primordial de los padres es confiar en los hijos pero siendo conscientes de sus posibilidades y limitaciones, para lograr generar experiencias que sean gratificantes para ellos y que les permitan aprender.

En este contexto, la licenciada en Psicopedagogía indica que es muy importante monitorear constantemente la ecuación «costo-beneficio»: “No tendría ningún sentido, en este caso, que la tarea quede hecha si el costo para lograrlo ha sido una tarde de gritos y retos, discusiones familiares y prácticamente ningún aprendizaje. Aun en el mejor de los casos, si tuviéramos la mayor de las paciencias, si no hubiera retos ni discusiones, pero, aun así, nuestro hijo termina agotado sin llegar a aprender nada de la actividad, la tarea tampoco tendría sentido”.

Entonces, Tresca ejemplifica: “Estaríamos frente a una situación similar a la de la mujer que dice ‘no seré feliz pero tengo marido’, que en este caso sería ‘no aprendí nada, o no me sirvió para nada, pero la tarea está hecha’».

Finalmente, la especialista remarca que lo importante es no perder de vista el objetivo, que es que los chicos aprendan contenidos y habilidades y, fundamentalmente, ¡que aprendan que pueden aprender!- y actuar en consecuencia y con criterio para que los hijos puedan experimentar un buen aprendizaje.

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