Se agranda la familia: de hijo único a hermano mayor

hermano_mayor_puerto_crianzaCon la llegada de un nuevo hijo a la familia, el niño ocupará el lugar de hermano mayor y eso implica que dejará de ser y estar en el centro de la escena familiar. Una cuestión no menor para entender y para asimilar siendo tan pequeño. Lo esperable es que sea un proceso de adaptación, lento, ambivalente, con idas y vueltas de  gran amor y “odio” natural.

Es algo totalmente diferente para él (o ella). A partir de la llegada de un hermanito, su lugar en el hogar y en la familia cambia para siempre, con sus pros y sus contras. Cambios que serán más o menos positivos según la personalidad del niño y  también según como sus padres lo hagan sentirse.

Lo primero y, seguramente, lo más difícil y doloroso es que tendrá que aprender a compartir a mamá y a papá. Sin embargo, este cambio puede no ser tan negativo para él si logra encontrarle privilegios o ventajas. No es lo mismo para un niño, por ejemplo, que sus padres le transmitan que está sufriendo la situación a escuchar frases del estilo: “qué bueno verlo cada día más grande y aprendiendo cosas nuevas!”

Hay que mostrarle al hijo mayor que el nuevo hermano viene a sumarse y a tener un espacio propio, al igual que él y que no va a quitarle el espacio que le pertenece.

Una manera de mostrarle lo bueno de su nuevo rol es ayudarlo a darse cuenta que él va a ser el más grande y que podrá hacer un montón de cosas que el hermanito aún no.

En definitiva, hay que enseñarle que no es ni malo ni bueno ser el mayor, sino que implica un nuevo lugar que merece ser vivido con sus ventajas y desventajas.

 

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